La Efusión del Espíritu Santo

La Efusión del Espíritu Santo


Definición: La Efusión del Espíritu Santo es la experiencia del amor, del poder y de la misión del Espíritu de Jesucristo.

1. La Efusión del Espíritu Santo es una "experiencia"

a) Muchas personas no tienen "experiencia" de Dios, experiencia espiritual. Andan por la vida sin conocer el amor de Dios; vacíos de poder; sin fuerza para hacer la voluntad de Dios;
b) Jesús no quiere esto. Aunque es cierto que en ocasiones tenemos dificultades en nuestra vida, es normal que un Cristiano conozca la presencia de su Salvador y conozca Su poder;
c) En la Renovación Carismática, creemos que esta experiencia de amor, poder y misión es "inicial": es decir, que el a viene al comienzo de una vida cristiana; uno no l ega a conocer a su Señor después de haberlo merecido. Dios Se da, como Don no merecido, desde un principio.
d) Creemos que nuestra experiencia de la Efusión del Espíritu Santo es semejante a la que los discípulos experimentaron en el Aposento Alto el día de Pentecostés (Hechos 2)
e) Pero la experiencia de cada persona es única, porque Dios trata a cada individuo personalmente, según su personalidad, su estado de desarrol o, sus necesidades, y su ser.

2. La Efusión del Espíritu Santo no es "otro Sacramento"

a) Jesús ha establecido siete Sacramentos, los cuales son encuentros vivos con Él; signos celebrados en el seno de la Iglesia donde el Cristiano se encuentra con su Señor;
b) Estos siete Sacramentos se operan por el poder del Espíritu Santo. Pero dos de el os son el "dar" del Espíritu Santo. Es decir, aunque el Espíritu Santo está activo en todos los siete Sacramentos, Él Se da de una manera particular en dos de el os: Bautismo y Confirmación;
c) El Bautismo es el don inicial del Espíritu Santo. Dios le l ena a uno con el Espíritu de Su Hijo y la vida del Espíritu Santo comienza en uno. La confirmación "confirma" el don del Bautismo: Dios fortalece lo que comenzó en el Bautismo. Estos dos sacramentos son los que "permanecen": una vez bautizado (y confirmado), uno queda bautizado (y confirmado) para toda la eternidad: El Sacramento "habita" en uno, y el poder del Sacramento habita en uno. Estos dos Sacramentos se consideran "sacramentos de Iniciación" - el os inician (junto con la Comunión) a un cristiano en su vida cristiana;
d) Cuando hablamos de la "Efusión del Espíritu Santo", no hablamos de otro rito u otro Sacramento.
Mejor dicho, estamos hablando de la "experiencia" del Bautismo y la Confirmación. Es decir, muchos cristianos han recibido los Sacramentos, pero la experiencia de aquel os Sacramentos nunca se ha derramado dentro de el os.
e) He aquí dos ejemplos para ayudar a entender esto:
i) Un niño, al nacer, tiene a un padre. Pero, ¿cuándo es que este niño comienza a experimentar a este padre? Puede ser que el niño no se da cuenta del amor de su padre por muchos años. Aún si el padre está al í presente, si el niño no tiene capacidad y no se abre al padre, el amor no se siente. Igual con nosotros. Dios nos hizo Sus hijos cuando fuimos bautizados, pero muchos no han sentido nunca el amor del Padre por no haberse abierto a esa realidad;
i ) Recibir el Bautismo y la Confirmación es como recibir una jarra de perfume precioso. La jarra de perfume es el Espíritu Santo; pero muchos guardan la jarra sin abrirla nunca. El perfume queda adentro y no se esparce por toda la casa, la casa de su vida. La "Efusión del Espíritu Santo" es abrir el tesoro de manera que Él l egue a todas las esquinas de la vida de uno.
f) A veces se l ama a la Efusión del Espíritu Santo - el "Bautismo del Espíritu" - Esa frase está un poco mal expresada porque da la impresión de que es otro Sacramento. Pero, por otra parte, es bueno conectar la experiencia con la experiencia de nuestro Bautismo en Espíritu y agua porque estamos experimentado lo que recibimos en el Sacramento.

3. La Efusión del Espíritu Santo está acompañada por el "soltarse" de Dones

a) Muchos cristianos viven una vida "sin poder"; necesitan el poder del Espíritu Santo;
b) Al Abrirse al Espíritu Santo, Él empieza a manifestarSe en sus vidas. Estas manifestaciones se l aman
"dones" o, en griego, carismas;
c) Cuando uno recibe esta experiencia, muy a menudo el Espíritu Santo hace surgir dentro de uno "dones espirituales" como los que San Pablo escribe en 1 Corintios 12: profecía; lenguas; sanación; discernimiento (Vea Enseñanza IV)
d) Cada uno recibe diferentes dones. No todos - pero muchos - reciben el don de lenguas;
e) Los dones son "ministerios". Dios se los da a uno para que ayude a los demás; edifique la Iglesia; sirva a otros.

4. Marcas de la Efusión del Espíritu Santo:

a) Uno tiene la convicción interior del amor de Dios, el Padre, y de la Salvación por Jesucristo;
b) Se despierta un gran deseo de orar y la oración es una alegría;
c) Las palabras de la Santa Biblia l egan a ser vivas y vivificantes;
d) Uno encuentra poder dentro de sí mismo para resistir tentaciones y vencer la carne;
e) Se tiene hambre de fraternidad, de comunión con otros cristianos;
f) Se tiene hambre de la Eucaristía;
g) Hay manifestación de dones y se desea ponerlos al servicio de los demás;
h) Nace un deseo grande de evangelizar, de hacer misión, de ir y ayudar a otros a conocer a Cristo.

Estudio Bíblico
1er Día Lucas 24.44-49; Marcos 16.15-18; Mateo 28.16-19
2º Día: Hechos 1.1-5; 19.1-7
3er Día: Lucas 11.5-13; Juan 7.37-39
4º Día: 1 Corintios 12.1-30
5º Día: Romanos 12.1-13
6º Día: Gálatas 5.13-26

 

 

 

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